En un coworking trabajas en un ‘área de juegos’

Al buscar en Google ‘coworking Reforma’ o en cualquier otra parte de la Ciudad de México como Condesa, la Roma o Polanco, podrás encontrar fotos de algunos de estos sitios y notarás enseguida que son espacios en los que los colores, los espacios abiertos, las salas de estar, entre otras cosas, dan un aspecto de un área de juegos. Pues bien, este diseño es fundamental para el funcionamiento de estos espacios, ya que es lo que los inquilinos de dichos sitios desean, y no se trata sólo de personas jóvenes, también de gente que ya pasa los 30 años, los llamados adultos jóvenes.

Algunos expertos y dueños de compañías que se encargan de crear estos espacios a lo largo de nuestro país o en otras partes del mundo coinciden en que los trabajadores quedan maravillados al conocer oficinas como las de Google, que están llenas de color, tienen espacios para divertirse, relajarse, comer y el área de trabajo no parece tal, sino es como un espacio para jugar, pero en realidad realizas tus actividades laborales. Pues esto es debido a que áreas como estas, en las que puede haber juegos de mesa, videojuegos, televisiones, aparatos para hacer ejercicio, hamacas o sillones relajantes son asociadas con la productividad y la creatividad, ya que impiden que el estrés, el cual produce que el cerebro se bloqueé, genere fatiga y la ideas no fluyan con normalidad. Todo lo contrario a lo que pensarían en otros grandes corporativos, quienes creen que sólo son distracciones y zonas para que sus trabajadores pierdan el tiempo.

Recuerdo alguna vez fui a un espacio de coworking ubicado sobre la calzada Legaria y me sorprendió al verlo por dentro. Por fuera parecía como una bodega abandonada o la entrada a un gran almacén, pero todo cambia al cruzar la puerta. Tenían un área de comida, con mesas individuales y para más personas, pues es uno de los principales atributos de estos lugares, el poder compartir con otros compañeros. Había una zona de descanso donde había sillones pequeño y grandes, poufs y estaba tapizada con una alfombra que parecía de pasto sintético, por lo que podías recostarte ahí sin ningún problema. A un costado estaba la zona de recreación, donde había mesitas de futbolito y televisiones con X-Box y Play Station conectados, incluso me tocó ver a dos trabajadores echándose unas peleas de Mortal Combat. Esa área nunca se vio invadida por las oficinas, las cuales estaban completamente separadas, mostrando la división que debe existir entre vivir y trabajar.

Los expertos analizan que los empleados mayores de 30 años que reciben con agrado este tipo de lugares es debido a que en el pasado sólo trabajaron en la monotonía de una oficina normal, de esos grandes corporativos chapados a la antigua que no tienen pensado cambiar en un futuro próximo. Así que al llegar a un lugar tan abierto, tan colorido y con área de juego, como muchos les llaman, los motiva a querer estar ahí, a trabajar y les produce cierto grado de felicidad que llegan a plasmarlo en sus trabajos del día a día.