¿Qué hacer con los disfraces de tu hijo?

Los últimos dos meses del año suelen ser en el que los padres gastan más en disfraces para sus hijos, ya sea que compren telas para disfraces y los hagan ellos por su propia mano o compren el disfraz completo en una tienda especializada o en los  mercados o bazares. En noviembre, por el Día de Muertos y Halloween, solemos comprarle algún atuendo a nuestros hijos para salir a pedir dulces o para algún convivio que tengan en su escuela o con sus amigos; mientras que en diciembre es la fecha de las pastorelas, donde debemos convertir a nuestros pequeños en pastorcitos, diablos, ángeles, en José o María. Pero llega enero y ya no sabemos qué hacer con los atuendos, si tirarlos porque los niños crecen muy rápido y ya no les quedarán en unos meses o guardarlos como recuerdo. Esta vez les voy a dar algunos consejos sobre qué hacer con esos disfraces temporales.

Si tienes hijos más pequeños o recién nacidos, podrías guardarlos y estoy casi seguro que en un futuro los volverás a usar. Por ejemplo, si tienes dos hijos, uno de tres y otro de siete años, y el mayor fue el que utilizó el disfraz, seguramente en algún momento el más pequeño podría necesitar un disfraz similar y así ya no tendrás que gastar. Ahora si son tres hijos, pues el reciclaje de disfraces va a estar a la orden del día y el más pequeño de todos tendrá más opciones. Sólo guárdalos en un lugar limpio, donde no se empolven o puedan llenarse de algún bicho que pueda hacerles daño. De todas formas, antes de utilizarlos, una buena lavada no estaría de más. Supongo que es algo que ya tenías en mente, o al menos eso espero.

Aunque no tengas más de un hijo, también podrías guardarlos y reutilizarlos, pero tendrías que hacerle algunos ajustes. Podrías comprar más tela y usar tus habilidades para hacer más grande el traje o disfraz, o utilizar algunas de las partes para crear uno nuevo, o mandarlo con alguien que tenga el don de hacer magia con la máquina de coser y te lo pueda arreglar de la forma que quieres.

Si no tienes la intención de conservarlos, es hora de las opciones para deshacerte de ellos. La más común es tirarlos a la basura, lo que para muchas personas es algo muy normal, pero para otras significaría tirar su dinero a la basura, y eso podría dolerles, pues no les es fácil conseguirlo y hacen el esfuerzo por sus pequeños. Así que otra opción que tienes para no tirarlos simplemente al bote de la basura o dárselos a las personas que la recogen sería donarlas a una institución de niños para que puedan utilizarlos de la manera que ellos quieran o a una organización de obras de teatro comunitarias, donde puede haber niños actores y donde no siempre tienen los recursos para conseguir el vestuario necesario. Así que tienes algunas opciones y muy variadas para saber qué hacer con esos disfraces que ya no utilizarán tus hijos.