¿Por qué envejecemos?

El ciclo de la vida consiste en nacer, crecer, reproducirse y morir.

Tan simple y llano como está escrito así es nuestro paso del tiempo en este mundo. Lo importante de nuestra existencia es vivirla lo mejor posible.

Es por ello que todo lo que hacemos o dejamos de hacer impacta nuestro cuerpo, mente y espíritu (o como lo suelas denominar).

Por otro lado, algo a que la mayoría de los seres humanos nos “preocupa” conforme pasa el tiempo es el acumular los años y cuando menos lo esperamos, nuestro cuerpo ya no reacciona igual y comenzamos a tener esas manifestaciones sobre “… esto no lo tenía”, “… esto no me pasaba”, etc.

Llegamos a la línea más conocida como la de los “achaques”. Todos llegamos a esa línea la cual no es la misma para nadie.

Lo que sí es cierto es que, entre más busques un bienestar integral mejor cruzarás la línea para trasladarte al rumbo de la vejez, la cual es innevitable pero sí es posible vivirla dignamente y con una mejor la salud

No vale únicamente pensar en extender tu vida (en años), lo que tiene un mejor valor es la calidad que le proporciones a esos años que te quedan por adelante.

¿Qué es lo que puedes hacer para tener entonces unos años maravillosos, sanos y llenos de energía por delante?

Por supuesto, comer sano y hacer ejercicio son las principales prioridades para cualquier persona y así iniciar tu propio programa antienvejecimiento, pero creemos que hay más en la historia que eso.

La naturaleza nos ha dado “herramientas” adicionales en forma de antioxidantes para ayudar a combatir e incluso revertir el envejecimiento.

Como tal, no es de extrañar que su exploración en profundidad haya sido uno de nuestros principales puntos focales durante décadas.

Sí… por décadas si no es que por milenios se ha buscado la famosa “fuente de la juventud”.

Primero lo primero: ¿por qué envejecemos?

Los científicos no están muy seguros de por qué envejecemos, pero existen múltiples teorías. Una es la teoría mitocondrial del envejecimiento.

Establece que la causa raíz del envejecimiento es el estrés oxidativo de las mitocondrias.

Las mitocondrias son las centrales energéticas de las células. Su trabajo es producir ATP (trifosfato de adenosina), la moneda de energía de todas las células.

Durante la producción, sin embargo, se forman radicales libres, un efecto que daña las mitocondrias.

Con el tiempo, las mitocondrias en sus células “reciben una paliza” … sus números finalmente disminuyen, haciéndolas vulnerables a los efectos del envejecimiento y la enfermedad.

De hecho, muchas enfermedades que asociamos con el envejecimiento (diabetes tipo II, Alzheimer, insuficiencia cardíaca y cáncer) en realidad están asociadas con la disfunción mitocondrial.

¿Qué hacer para ayudarnos en el proceso?

Entre las cosas que hay que hacer para conocer el estado de salud en que nos encontramos es, realizarse chequeos periódicos para prevenir cualquier enfermedad.

Visitar a tu médico y hacerte pruebas clínicas como los análisis de sangre, las cuales ofrecen una primera “radiografía” de tu salud.

También es importante recurrir a los suplementos que ayudan a darnos esos nutrientes que muchas veces quedan fuera de nuestra “canasta básica”.

De hecho, existen ciertos nutrientes que se encuentran en los suplementos que son maravillosos para el antienvejecimiento.

Nuevamente recordemos que el envejecimiento comienza en el nivel celular: lo que vemos en el exterior es solo una parte muy pequeña de la imagen.

Consulta a tu médico y pregúntale cuáles serían esos suplementos que contienen los antioxidantes para hacerle frente y optimizar tu energía celular, que pueden ser la clave para vivir una vida larga y saludable.