Odisea

desde hace unos días llevo hospedado en la magnifica ciudad de Salzburgo con el motivo de supervisar la llegada de unas máquinas de empaque que venimos trayendo desde la ciudad de Puebla en México donde se encuentra la fabrica. El camino como bien podrán imaginarse fue uno muy largo , donde los desafíos logísticos fueron mayúsculos aunque los paisajes que existen entre Puebla y Salzburgo son equitativamente mayúsculos donde se encuentra de todo tipo de flora y fauna ya que simplemente hay que cruzan una parte de un país ; un océano entero ; un segundo mar ,  una gran frontera entre dos países , parte de los Alpes y todo un rio.

El viaje comenzó sacando las maquinas de la fabrica con unos camiones de alto tonelaje que se encuentran muy cerca de las afueras de la ciudad de Puebla para ser transportadas a las bodegas que tenemos cerca de los Fuertes de Loreto , lo que significa que hay siempre se puede encontrar mucha gente dado a las características turísticas del lugar  por lo que fue necesario sacarlas en la madrugada. Siete camiones enteros llenos de maquinas de empaque que , en nuestro caso , son aproximadamente del tamaño de un refrigerador.

La razón por la que las llevamos a las bodegas se debe a que teníamos que esperar una semana en lo que nuestro buque que estaba teniendo reparaciones menores de un viaje que tuvo el mes pasado a Sudáfrica además que debido a nuestra producción acelerada las maquinas no caben en la fabrica. Después de este movimiento y pasados los días acordados ,  salimos con los mismos camiones a carretera para manejar hasta el puerto de Veracruz donde nuestro buque estaba ya preparado para recibir la carga y zarpar a mar abierto por semanas enteras.

El cargamento tomo tan solo seis horas yo me hice de mi habitación localizada en la parte mas alta del buque. Al caer el sol dejamos puerto y nos dirigimos hacia el norte para cruzar entre Cuba  y el estado de Florida , una zona bastante traficada con todo tipo de carga por lo que tuvimos que aceptar una inspección de unos SEALS que tomo menos de una hora y quienes se quedaron extrañamente para tomar una cerveza con nosotros en cubierta y después regresar a su base. Muchos días pasaron después del incidente donde navegamos hacia el noroeste buscando la ruta para la isla portuguesa de Madeira donde recargaríamos nuestros tanques , casualmente por un buque petroleros mexicano.

Pasamos la noche en Madeira para girar hacia los estrechos de Gibraltar donde cruzaríamos hacia el Mar Mediterráneo donde cruzamos lejos de el perímetro africano pegados a Italia donde entramos al Mar Adriático y llegamos así hasta Eslovenia  donde descargamos nuestro cargamento e incrustarlo a bordo de 8 camiones que manejaron hacia el norte para entrar a Austria y consecuentemente buscar nuestro camino por el Danubio y bajar hacia Salzburgo donde nos encontramos ahora.

 

 

 

Esta fue una verdadera odisea.