Los Jardines de Brown

El día de ayer inauguramos oficialmente una rama de nuestros laboratorios en México dedicada estrictamente a la producción de fertilizantes naturales para la industria botánica de todos los niveles, desde uso masivo en plantíos hasta utilización de nuestros productos para la creación y desarrollo de un jardín, algo particularmente especial en el viejo continente, particularmente en Francia e Inglaterra, nuestro cliente principal siendo cientos de miles de jardineros ingleses por lo que hemos abierto ya oficinas en Londres que ahora inauguramos también aquí  ya que hemos notado que hay mucha demanda también en los Estados Unidos y Canadá.

Esto se debe a la importancia que tiene la cultura jardinera en las islas británicas, particularmente en Inglaterra donde la jardinería es un arte seria digna de todo cuidado así como una expresión filosófica existencial que yace dentro del famoso silencio ingles. La jardinería en Inglaterra tuvo sus inicios desde el principio del medievo donde los hombres plantaban durante el verano y primavera aquello que les abría de alimentar en los largos meses de invierno, una actividad que simplemente ocupaba todo su tiempo y toda su preocupación ya que su supervivencia del humor de los elementos naturales y del trabajo arduo la elaboración de su producción personal

La jardinería era y es una actividad que se adopto por todas las clases sociales, desde los aristócratas hasta el campesinado viendo en ellos no solo un elemento de producción y de auto sustento sino también como  una reflexión del espíritu del jardinero o del dueño del jardín. Esto no tardo convertirse en una rivalidad extra entre los eternos contendientes ingleses y francés, especialmente cuando André Notre hizo los fabulosos jardines de Versalles  cuyo diseño se expandieron por toda Francia y fueron la envidia de Europa.

Como buenos ingleses, los monarcas británicos y sus habitantes no se quedarían con los brazos cruzados y crearían su propia versión, sumamente distinta de los jardines legendarios de Francia. Contrario a la simetría y exactitud perfecta que los franceses empleaban en sus jardines como signo de dominio sobre la naturaleza, los británicos emplearon un estilo jardín donde los arboles y las plantas se deban crecer libremente combinado con un perfecto corte del pasto que hacia del jardín ingles parecer un viejo y mágico bosque medieval donde el hombre y la naturaleza convivan de manera armónica con muy poca manipulación entre ambos.

Esta forma de jardín ingles fue empleada y desarrollada por el gran jardinero ingles Capability Brown, quien tapizo a los grandes castillos y palacios de toda Inglaterra con estos magníficos jardines misteriosos y místicos que dieron pie a grandes trabajos de literatura y arte. Los jardines ingleses también daban pie a que en ellos se desarrollaran vida salvaje como zorros, venados y conejos, algo que el jardín francés simplemente no era adecuado.  Asimismo, el jardín ingles era una representación de la mente estoica británica que no busca cambiar las cosas sino adaptarse a ellas con gracia, delicadeza y respeto.